Formas del Renacimiento


Generalidades

El Renacimiento es conocido como el Siglo de Oro de la Música Vocal.
Se desarrollaron así formas vocales profanas y formas vocales sacras.
Lo profano se refiere a aquello que no es sagrado ni sirve para fines sagrados. Claro está que esto no quiere decir bajo ningún punto de vista que lo profano se opone a lo religioso o es siquiera “satánico”. No. Lo profano atiende temas de la vida cotidiana del Hombre (“Hombre” entendido aquí como humano y no solamente como “varón”), siendo esta temática principalmente el amor, el trabajo, y la naturaleza.
Por otro lado, lo sacro se refiere a lo sagrado, a lo que está consagrado o dedicado a una divinidad o a su culto o que está relacionado con esta divinidad, con la religión o con sus misterios.
Claro que lo profano y lo sacro se dieron en todas las artes y no solamente en la música.

Ejemplo de pintura profana
(“La Primavera” - Sandro Botticelli)

Ejemplo de pintura sacra
(“La Última Cena” - Leonardo Da Vinci)


Formas Profanas del Renacimiento

Si bien las Formas Profanas del Renacimiento son numerosas, solamente abordaremos tres: la Chanson, el Madrigal y el Villancico. Como característica común a todos, no solamente está la temática sino que cada forma está escrita en el idioma vernáculo (propio del país de origen).


Chanson Francesa
Tiene melodías de carácter cantábile (pegadiza) y frases concisas. Su textura es polifónica e imitativa. Este tipo de Chanson polifónica, en la que se intercalan, en muchos casos, fragmentos homófonos, vive a lo largo de todo el siglo XVI.
Las cesuras entre frases y secciones aparecen a menudo enlazadas por una o más voces logrando así la sensación de un fluir ininterrumpido.
El contenido poético es generalmente de índole amatorio, lo que confiere a las obras una expresión de delicadeza. A menudo aparece la repetición de secciones musicales, pero con cambio de texto.

Chanson Polifónica

Una mención aparte merece la Chanson Programática, cultivada especialmente por Clément Jannequin durante la primera mitad del siglo XVI. De carácter descriptivo, usa abundantes fonemas imitatorios (onomatopeyas). Se trata en particular de imitaciones de voces de pájaros, gritos callejeros, exclamaciones de combate, campanas o fanfarrias.

Chanson Programática
("El Canto de los Pájaros")

Madrigal Italiano
Como pieza polifónica escrita sobre un texto literario de valor reconocido, adquirió importancia en el siglo XIV. Lo anterior es su principal característica: el compositor tomaba un poema reconocido, de un poeta reconocido y le ponía música. Es decir, la música pertenecía a un autor y la letra a otro (A diferencia de todas las otras formas profanas, cuyo compositor escribía también la letra).
La composición de los primeros Madrigales era relativamente sencilla, pero a mediados del siglo XVI se enriqueció mediante una generosa polifonía y un rico colorido armónico.
Pronto el Madrigal se convirtió en el género predilecto de los ambientes cortesanos italianos. Entre sus mejores representantes cabe citar a los compositores Carlo Gesualdo, Luca Marenzio y Claudio Monteverdi.
Tendiente a la equivalencia de todas las voces, se caracteriza por la libertad del tratamiento del material sonoro, trocando según las exigencias del contenido poético la escritura polifónica por la homofónica.
Esta forma, cuyos textos son principalmente de índole amatoria, debe considerarse música de cámara y de carácter íntimo y sutil.


Madrigal Inglés
Surgió de la influencia que el Madrigal Italiano ejerció en Inglaterra, donde nació una escuela propia de madrigalistas desde 1588.
No sólo se compusieron Madrigales sobre textos ingleses; se imitaron, asimismo, los tipos más sencillos de canciones, sobre todo los derivados de canciones de danzas puramente homófonas. Una gran importancia alcanzaron William Byrd, Thomas Morley, John Wilbye y Orlando Gibbons.


Villancico
Tiene su origen en el canto popular español y su textura es generalmente sencilla y homófona. Recién en el siglo XVI surgió la variación religiosa popular navideña.
La melodía principal está en la voz de soprano, y las demás voces son cantadas o tocadas con diversos instrumentos.

Coro a capella

Coro con acompañamiento instrumental

Solista con acompañamiento instrumental


Formas sacras del Renacimiento

El uso medieval del término Motete (“mot” significa “palabra” en francés) corresponde a una composición vocal a varias voces. Está basada sobre una melodía preexistente, llamada “melodía dada”, o “tenor” (tiene el mismo nombre pero NO se refiere al registro vocal más agudo de los hombres), o “cantus firmus” (canto firme). Puede ser cantada o, tal vez, tocada con algún instrumento. Ese cantus firmus es casi siempre de origen sacro, aunque en ocasiones esa melodía dada es de origen profano.



El motete se convertiría en la forma musical más importante del siglo XIII. Y tuvo una evolución muy curiosa en la historia de la música: su origen fue sacro, pasó a ser profano y luego volvió a ser sacro.
En el motete religioso, el texto está escrito en Latín (lengua que se utilizaba en toda obra sacra ya sea escrita o cantada), y tiene una temática religiosa. De hecho, casi siempre son pasajes de las Sagradas Escrituras.
A diferencia de las formas profanas, el Motete suele ser de mayor duración, tiene un carácter solemne, con un tempo (velocidad) por lo general moderado o lento, y casi siempre está cantado a capella.
Algunos de los compositores renacentistas más importantes de motetes son: William Byrd, Josquin des Pres, John Dunstable, Orlando di Lasso, Johannes Ockeghem, Giovanni Pierluigi da Palestrina, Thomas Tallis y Tomás Luis de Victoria.


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