Elementos de la Música
Ritmo
En general, y saliendo del ámbito
puramente musical, el ritmo es lo fluente, lo móvil, pero asimismo la medida
del movimiento, la limitación de lo fluente. Es un fenómeno que se repite más o
menos constantemente, dando un orden en la sucesión o acaecimiento de las
cosas. Así, por ejemplo, se dan los ciclos lunares, las estaciones climáticas,
las migraciones de las aves, y el latir del corazón. El ritmo es, entonces, uno
de los elementos más ligados a la vida y la naturaleza.
Yendo ahora sí al terreno musical, el
ritmo descansa sobre la diferenciación de valores de duración más cortos o más
largos; pulsados y no pulsados; acentuados y no acentuados; y fuertes o
débiles.
Melodía
Se denomina melodía (del griego “melos”) a una sucesión de
sonidos de diferentes alturas o de intervalos de diferente extensión, dirección
y duración, que puede ser considerada como una unidad y una continuidad.
Un intervalo melódico es la distancia
entre dos sonidos de diferente altura. ‘Une’ los sonidos que ‘limitan’ el
intervalo.
Armonía
Mientras que la melodía es la sucesión
de sonidos, se designa como armonía, en general, a la superposición de sonidos.
Textura
Se entiende como textura a la
disposición y orden de los elementos que componen una sustancia o cosa. Llevado
al terreno musical, esto sería el orden del ritmo, la melodía, los parámetros,
etc, dentro de una obra.
Existen tres tipos de textura: monodia,
polifonía y homofonía.
La monodia (“mono”: uno) es
una sola línea melódica que se da principalmente en las civilizaciones antiguas
y en el canto gregoriano.
En la homofonía (“homo”: igual) todos
siguen el mismo ritmo y melodía pero a diferentes alturas, dándose una voz
principal (por lo general la más aguda) que está acompañada por una o más voces.
La polifonía (“poli”: muchos) son
muchas melodías que no coinciden entre sí, dándose principalmente en el contrapunto,
la imitación y el canon.
Ahora bien, lo más común es que un compositor alterne texturas a lo largo de una obra. Por ejemplo, puede comenzar con una textura homofónica para pasar a una textura polifónica hacia la mitad de la composición, y terminar nuevamente en una textura homofónica.
Forma
A diferencia de lo que ocurre con
otras artes, es característica de la forma musical desarrollarse en el tiempo y
no en el espacio. Por ello, en la música se aprecia en primer lugar el detalle
sonoro instantáneo y, solo en segundo
lugar y al finalizar la obra, la forma total.
La
relación entre las distintas partes es importante para la forma musical. Son
posibles desde simples repeticiones a contrastes de toda naturaleza.
ESTE ELEMENTO MUSICAL
TENDRÁ UNA PUBLICACIÓN APARTE
EN LA CUAL SE DESARROLLARÁ AMPLIAMENTE
Y SE ILUSTRARÁ CON EJEMPLOS
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